DISCURSO DE UNA INVITADA DE NACOGDOCHES MEDICAL CENTER QUE BAJÓ MÁS DE 158 LIBRAS DESPUÉS DE UNA CIRUGÍA BARIÁTRICA Y AHORA ES TRIATLETA 

DISCURSO DE UNA INVITADA DE NACOGDOCHES MEDICAL CENTER QUE BAJÓ MÁS DE 158 LIBRAS DESPUÉS DE UNA CIRUGÍA BARIÁTRICA Y AHORA ES TRIATLETA

Kathy Carl, al igual que muchas personas, es una mujer que se fijó una meta. Cada vez más estadounidenses sufren de obesidad e intentan controlar su peso mediante una cirugía bariátrica. El procedimiento consiste en una cirugía para reducir el tamaño del estómago, con lo que se restringe la capacidad de éste para retener alimentos. De esta manera, usted se sentirá satisfecho aún y cuando haya ingerido sólo una pequeña cantidad de alimentos.

Carl ha bajado 158 libras de peso en los dos años y medio posteriores a la cirugía que se le practicó en San Antonio. Recientemente, Carl vino a Nacogdoches Medical Center a dar una plática para personas que están considerando someterse a esta cirugía para bajar de peso.

"Considero que no hay porque avergonzarse de somete a una cirugía para poder controlar el peso", comenta Carl. "La obesidad es una enfermedad, pero en nuestra sociedad todavía se considera un defecto de personalidad. Por ejemplo, si tengo cáncer y necesito someterme a una cirugía, nuestra sociedad lo ve bien, pero si soy una persona obesa, pareciera que no es correcto que me someta a una cirugía para curar mi problema de obesidad. Elegí no dar importancia a las opiniones de la sociedad y en vea de eso, decidí atender mis necesidades urgentes". Sin embargo, estudios recientes demuestran que la obesidad es ocasionada por varios factores, y comer demasiado es sólo uno de tantos.


¿Por qué comemos en exceso? ¿Seremos incapaces de detectar que ya estamos satisfechos como lo hacen otras personas? ¿Por qué no sólo comemos cuando tenemos hambre? ¿La tendencia a comer está relacionada con el estrés y otras emociones? O bien ¿será un problema genético? La realidad es que todos estos factores juegan un papel importante en la tendencia a comer excesivamente. "Es muy complicado y no sólo tiene que ver con las calorías", comenta Carl. "Mi mejor amiga puede comer sin vacilar un gran plato de enchiladas y una bolsa de frituras y solo pesa 110 libras. ¿Por qué, si comíamos lo mismo, yo pesaba 200 libras más que ella?", se preguntaba Carl. "Bueno, la situación está relacionada con un problema de obesidad y no sólo con problemas de autocontrol. Yo tuve que recurrir a la cirugía para ayudarme a bajar de peso y considero que para otras personas también podría ser una buena alternativa".

Carl comenta que, antes de la cirugía, su comida típica podía ser una súper hamburguesa doble con queso, un refresco grande y papas fritas, o tal vez un platillo mexicano especial con tres enchiladas, frijoles, arroz, guacamole y una canasta de totopos con 7 u 8 trocitos de mantequilla. "Ahora rara vez me como una hamburguesa y si lo hago, únicamente me como la mitad de una de tamaño regular. Pido el platillo de enchiladas infantil, que incluye sólo una enchilada de queso, frijoles y arroz, y normalmente ya no me como el arroz. Sigo comiendo totopos y mantequilla, pero en pequeñas cantidades. En todo el día me bebo un refresco dietético, cuando antes bebía seis o más", comenta Carl.


El programa Tomorrow's Weigh de Nacogdoches Medical Center celebró el 13 de febrero su segundo año de cirugías bariátricas. Y debido al éxito que Carl tuvo con el programa para bajar de peso, a su actitud y habilidad para motivar a otras personas consideradas obesas, la invitamos para que diera una plática a personas que están considerando someterse a esta clase de cirugía.

"Cuando estudiaba la secundaria, yo era una persona delgada pero comencé a subir de peso después de mi matrimonio y del nacimiento de mis hijos", comenta Carl. "Cuando nació mi primer hijo, yo pesaba 206 libras, luego bajé de peso hasta pesar alrededor de 175 libras. En mi segundo embarazo volví a subir nuevamente de peso, y con mi tercer hijo llegué a pesar casi 300 libras. Pensé que nunca volvería a bajar de peso", comenta Carl. "Empecé a tener dolor en las articulaciones, apnea del sueño y estaba cansada todo el tiempo", comenta. "El simple hecho de caminar se volvió doloroso y agotador. Solo deseaba descansar y no quería caminar, nadar, ni ir de campamento. No podía hacer ninguna de las actividades que mi familia realizaba".

Después de 20 años de "dietas" con las que llegó a pesar 306 libras, Carl se convenció de que nunca lograría bajar de peso poniéndose a dieta y haciendo ejercicio, sin importar qué tanto se esforzara. "Ya estaba cansada de tantas frustraciones. Pensaba que si lograba no tener hambre a todas horas, entonces sí podría mantener mi dieta, y justamente esto es lo que la cirugía me prometía: podría sentirme satisfecha rápidamente ingiriendo sólo una pequeña cantidad de alimentos.

Así que investigué durante un año antes de someterme a la cirugía y convencerme de que realmente funcionaría mejor que las dietas", comenta Carl. La cirugía es apropiada para personas que tienen un sobrepeso mayor de 100 libras.
Carl comentó que una de las razones por las que vino a Nacogdoches a dar esta plática fue porque ella asistió a las reuniones de los grupos de apoyo antes de someterse a la operación, lo que le dio la oportunidad de conocer a otras personas que planeaban someterse a esta cirugía o que ya se la habían practicado, y de quienes podría escuchar sus experiencias. "Esto fue muy benéfico para mí y realmente me hizo estar consciente de lo que probablemente pasaría", comenta Carl. "Mi médico también me asesoró acerca de las ventajas e inconvenientes de la cirugía y me hizo sentir bien informada".

Carl considera que una de las razones por las que el programa Tomorrow's Weigh de Nacogdoches Medical Center es tan exitoso, es la decisión de contratar a Phil Anderson, un paciente bariátrico que ya se sometió a la cirugía y ayuda asesorando y aconsejando a pacientes en recuperación. "Nacogdoches Medical Center realmente tomó una buena decisión al contratar al paciente postoperatorio Phil Anderson para coordinar el nuevo programa. Él entiende verdaderamente el tipo de apoyo que necesitan los pacientes que se someten a cirugías bariátricas. Phil vive su experiencia día a día", concluye Carl. “Siempre hay retos por resolver. No solo se trata de aprender nuevos hábitos alimenticios y cómo obedecer al cuerpo, sino también de enfrentarte a cómo te tratan los demás ahora que estás delgado en comparación de cuando eras obeso, cómo cambia tu actitud, y cómo adaptarte a tu nueva personalidad; y a veces eso puede ser difícil. Es necesario tratar a la persona en su totalidad, física, emocional y espiritualmente. Creo que Nacogdoches Medical Center brinda está lográndolo al invitar a conferencistas para que hablemos acerca de los problemas que atañen a los pacientes preoperatorios y postoperatorios, y al comprometerse a brindar una red de apoyo antes, durante y después de la cirugía."

Según Carl, existen algunos riesgos al igual que en cualquier otra cirugía, como la posibilidad de que se formen coágulos sanguíneos, riesgos de infección y otros aspectos por el estilo; sin embargo, Carl comentó que era mayor el riesgo de morir de un ataque al corazón, apoplejía o diabetes si continuaba teniendo sobrepeso. "Perdón por la broma, pero ‘sopesé’ los riesgos y decidí hacerme la cirugía. Soy casada, celebré mi 25 aniversario en diciembre, tengo tres hijos, Bethany de 23 años, Melissa de 20 y Matthew de 10, y también tengo una nieta, Hannah, que cumplirá 4 años en marzo. Deseo estar con ellos mucho tiempo. Ellos apoyaron incondicionalmente mi decisión y sabían, con todo lo que yo había investigado respecto a esto, que estaba bien preparada", agrega.

Carl comentó que acudió al hospital un martes y regresó a casa el viernes. "Lo mejor de todo fue haberme hecho la cirugía después de haber esperado e investigado durante tanto tiempo". Carl dijo que al poco tiempo empezó a notar cambios en su cuerpo. "Comencé a bajar de peso muy pronto después de la cirugía. Otras personas no lo notaron sino hasta después de que había bajado casi 70 libras", continuó. "Ahora la gente que dejó de verme por algún tiempo no me reconoce. Recuerdo que las primeras prendas que me compré fueron un par de pantalones de mezclilla. Durante muchos años no me había puesto unos pantalones de mezclilla sin resorte en la cintura", afirmó Carl. "Fue sensacional encontrar pantalones de mezclilla de mi talla".

Carl comentó que su seguro de gastos médicos pagó en su totalidad la cirugía. "Yo únicamente pagué $10 como coaseguro por la primera consulta. La clave para la mayoría de las compañías aseguradoras es que usted reúna los criterios de la obesidad patológica, generalmente definida como una persona con más de 100 libras respecto a su peso ideal, o con un índice de masa corporal (BMI) de 40 o más. Si usted padece otros problemas médicos, también son considerados. En mi caso, yo padecía apnea del sueño, una condición que pone el peligro la vida y se puede tratar bajando de peso", explicó Carl.

La vida ha cambiado drásticamente para Carl desde que se sometió a la cirugía. "Podría pasarme días hablando de las muchas cosas que no podía hacer antes y ahora puedo hacer. Desde sentarme en un sillón corrido en un restaurante y cruzar las piernas, hasta competir en triatlones", aseguró Carl.

"He participado en varias carreras de 5 km y participé en dos triatlones el año pasado (un evento deportivo que incluye nadar media milla en mar abierto, recorrer 18 millas en bicicleta y correr 3.1 millas). Ahora puedo realizar mis compras en cualquier tienda en vez de acudir a tiendas especiales donde venden ropa de talla extra grande. Puedo sentarme en el piso y jugar con mi nieta, ¡y después incorporarme de nuevo!", expresó Carl. "Cambié mi actividad profesional de una computadora a la venta de bienes raíces. Ahora todo es posible para mí. Mi cuerpo no me impide hacer lo que quiera. Mi meta para este año es competir en dos triatlones más".

A los 44 años, Kathy Carl está sorprendida con la diferencia. "La lección más grande que he aprendido de todo esto es que puedo hacer lo que creí imposible. Aprendí que tengo amigos y familia que me quieren y me apoyan sin importar si estoy obesa o delgada. Aprendí que la vida no se vuelve automáticamente maravillosa al bajar de peso. Existen muchos problemas a los que hay que enfrentarse y aprendí que, en última instancia, soy responsable de mi felicidad, esté obesa o delgada. Todo depende de mí". Carl dijo que si tuviera que someterse nuevamente a la cirugía, lo volvería a hacer. "Definitivamente, sin lugar a dudas. La operación abrió mis ojos a todo lo que es posible en mi vida." Carl agrega que incluso tiene nuevos pasatiempos. "Ahora me fascina ir de compras. ¡Existen tantas prendas tan bonitas en tallas 8 y 10, ¡y ahora puedo ponérmelas!"

"Este testimonio refleja los resultados obtenidos por esta paciente. Como cada caso es diferente, debe ser evaluado y manejado independientemente; la reducción de peso real puede variar".

 

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