Hidrocefalia
La hidrocefalia, también conocida como "agua en el cerebro", es una afección grave que afecta aproximadamente a 85 de cada 100,000 personas en todo el mundo. Algunos informes incluso indican que hasta dos de cada 1,000 bebés nacen con esta afección. Aunque la hidrocefalia no tiene cura, las opciones de tratamiento pueden ayudar a prevenir más complicaciones de salud y permitir que un paciente viva una vida normal.
En Nacogdoches Medical Partners en Nacogdoches, TX, contamos con neurólogos, neurocirujanos y otros médicos con amplia educación y experiencia en el tratamiento de la hidrocefalia y afecciones relacionadas. Nuestro equipo médico multidisciplinario trabaja en conjunto para atender a nuestros pacientes y desarrollar el mejor plan de tratamiento posible, desde el diagnóstico, la evaluación y el tratamiento hasta el seguimiento y el apoyo familiar. Cuente con nosotros para brindarle opciones de tratamiento seguras y efectivas disponibles para la hidrocefalia.
El líquido cefalorraquídeo (LCR) protege y nutre el cerebro y elimina los desechos. Fluye a través de los cuatro ventrículos del cerebro, que son cámaras llenas de líquido. El cuerpo normalmente produce suficiente LCR diariamente y reabsorbe la misma cantidad. La hidrocefalia ocurre cuando hay un desequilibrio entre la producción de LCR y la velocidad a la que se absorbe.
Hidrocefalia proviene de las palabras griegas "hydro" (agua) y "cephalus" (cabeza). Se refiere a la acumulación de exceso (LCR) dentro de los ventrículos cerebrales. El exceso de LCR puede agregar presión al cerebro y evitar que funcione correctamente, lo que provoca daño cerebral o incluso la muerte si no se trata. La hidrocefalia puede ocurrirle a cualquier persona a cualquier edad, pero es más común en bebés y adultos de 60 años o más.
Los síntomas de la hidrocefalia en los bebés pueden incluir:
- Cabeza inusualmente grande
- Rápido aumento del tamaño de la cabeza
- Protuberancia en la fontanela (punto blando en la cabeza del bebé)
- Ojos fijos hacia abajo
- Dificultad para alimentarse o succionar
La hidrocefalia en adultos y niños mayores puede tener estos síntomas:
- Jaqueca
- Problemas de visión
- Problemas con el equilibrio
- Dificultad para mantenerse despierto o despertarse
- Cambios cognitivos o de personalidad
Los síntomas de la hidrocefalia en los adultos mayores pueden incluir:
- Dificultad para caminar
- Falta de equilibrio y coordinación
- Demencia o deterioro mental progresivo
- Micción frecuente o pérdida del control de la vejiga
- Ralentización general de los movimientos
Los bebés pueden nacer con hidrocefalia o desarrollarla poco después del nacimiento. En estos casos, la hidrocefalia puede ser causada por lo siguiente:
- Complicaciones del parto prematuro
- Anomalías del desarrollo presentes al nacer
- Infección durante el embarazo
- Trastornos genéticos hereditarios que resultan en el bloqueo del flujo del LCR
Los siguientes son algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hidrocefalia a cualquier edad:
- Tumores cerebrales o de médula espinal
- Infecciones del sistema nervioso central
- Derrame cerebral o lesión que causa sangrado cerebral
- Hidrocefalia congénita : hidrocefalia que está presente al nacer o se desarrolló más tarde en la vida debido a otra afección que existía al nacer.
- Hidrocefalia adquirida : hidrocefalia que se desarrolla después del nacimiento. Puede ser causada por tumores cerebrales, lesiones en la cabeza, hemorragia cerebral o infección de la médula espinal o el cerebro.
- Hidrocefalia comunicante : no hay obstrucción del flujo de LCR en el sistema ventricular del cerebro, pero la hidrocefalia existe debido a la sobreproducción de LCR o a la absorción inadecuada de LCR.
- Hidrocefalia sin comunicación (obstructiva): el flujo de LCR se bloquea en uno o más conductos que conectan los ventrículos y provoca un aumento de la presión dentro del cráneo.
- Hidrocefalia de presión normal : los ventrículos cerebrales se agrandan pero con poco o ningún aumento de presión dentro de los ventrículos.
- Hidrocefalia ex-vacío : ocurre cuando un accidente cerebrovascular, Alzheimer u otra enfermedad degenerativa daña el cerebro y encoge el tejido cerebral.
Los médicos utilizan exámenes neurológicos clínicos, imágenes cerebrales y otras pruebas basadas en la edad del paciente, los síntomas y las afecciones médicas conocidas o sospechadas que afectan el cerebro o la médula espinal. Un examen neurológico implica pruebas para determinar lo siguiente:
- Equilibrio y coordinación
- Reflejos musculares y fuerza
- Movimiento ocular, visión y audición
- Estado de ánimo y funcionamiento mental
Se pueden solicitar las siguientes pruebas para diagnosticar con precisión la hidrocefalia:
- Tomografía computarizada (TC): permite a los médicos ver si hay obstrucción en los ventrículos o si están agrandados.
- Examen de fondo de ojo : tiene como objetivo verificar el nervio óptico del ojo en busca de hinchazón, lo que puede sugerir presión en el cráneo debido a la hidrocefalia.
- Monitoreo de presión intracraneal : tiene como objetivo medir el cerebro para detectar cualquier aumento de presión e hinchazón.
- Imágenes por resonancia magnética (IRM): tiene como objetivo evaluar el flujo de LCR, determinar si hay agrandamiento ventricular y proporcionar otra información sobre el tejido cerebral que rodea los ventrículos.
- Punción lumbar : extracción de una muestra de LCR del paciente para su análisis.
- Ultrasonido : una prueba simple y de bajo riesgo que se utiliza para diagnosticar la hidrocefalia en bebés. La ecografía también se puede usar durante los exámenes prenatales para ver si un bebé por nacer tiene esta afección.
Nuestro equipo médico trabaja en conjunto en todos los aspectos de la atención de nuestros pacientes para determinar el tratamiento más adecuado para ellos. El objetivo del tratamiento de la hidrocefalia es drenar adecuadamente el exceso de LCR para reducir la presión en la cabeza del paciente. Dado que no existe un tratamiento no quirúrgico para la hidrocefalia en este momento, la afección debe tratarse mediante cirugía de hidrocefalia. Las opciones quirúrgicas incluyen:
- Derivación : el neurocirujano coloca un tubo médico flexible llamado derivación en el sistema ventricular del cerebro. Esto tiene como objetivo desviar el flujo de LCR a otra región del cuerpo, como el corazón o la cavidad abdominal donde se puede absorber el LCR.
- Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo (ETV): el neurocirujano usa un endoscopio (tubo largo y delgado con una cámara diminuta) para perforar una membrana en el tercer ventrículo del cerebro para crear una vía para que el LCR salga del sistema ventricular. Este procedimiento generalmente se realiza en niños mayores de dos años.
- ETV con cauterización del plexo coroideo (CPC): esta puede ser una opción de tratamiento principal para niños menores de dos años. El neurocirujano realiza ETV y luego quema (cauteriza) el tejido del plexo coroideo (que produce LCR) para reducir su producción de líquido.
Atención compasiva para pacientes con hidrocefalia
La hidrocefalia es una condición compleja que requiere atención y tratamiento especializados. En Nacogdoches Medical Partners, entendemos los desafíos que enfrentan los pacientes con esta afección y sus familias. Estamos comprometidos a brindar atención compasiva que satisfaga las necesidades únicas de nuestros pacientes. Si usted o un ser querido se enfrenta a la hidrocefalia, estamos aquí para ayudarlo. Contáctenos hoy para saber cómo podemos cuidarlo.